Se trata de la tenecteplasa, que se administra con una inyección en cinco segundos, a diferencia del medicamento que se usa desde 1995, que es por goteo y que se demora alrededor de una hora; según el laboratorio productor, acelera la terapia contra el accidente cerebrovascular.
Una nueva droga busca transformar el manejo del accidente cerebrovascular (ACV) isquémico agudo en la Argentina. Se trata de la tenecteplasa, un medicamento que se destaca por su capacidad de administrarse en cinco segundos (mediante una inyección), en contraposición a la alteplasa, el tratamiento estándar que se usa desde 1995, y que requiere un goteo intravenoso que toma aproximadamente una hora. Esta diferencia puede ser determinante en la evolución de los pacientes porque cada minuto que pasa sin terapia significa pérdida de neuronas y daño cerebral irreversible.
“La alteplasa tiene una vida media (duración en el cuerpo) muy corta, de apenas 3,5 minutos, lo que obliga a administrarla lentamente mediante un goteo de una hora. Este tiempo es crítico, porque durante esos minutos las neuronas siguen muriendo y el daño cerebral se agrava”, explicó Luciano Sposato, médico neurólogo, jefe del Programa de ACV en la Western University, Canadá, en el evento de presentación de la droga que comercializa el laboratorio Boehringer Ingelheim. En contraste, la tenecteplasa, según indicaron, puede administrarse en una inyección que se completa en cinco segundos, acelerando significativamente el inicio de su acción terapéutica.

Además de ser más rápida, plantean desde el laboratorio, la tenecteplasa es más efectiva en varios aspectos técnicos. Según los estudios, tiene una especificidad 15 veces mayor para actuar sobre la fibrina (la sustancia que forma la malla de los coágulos) y una resistencia al PAI-1 (inhibidor del activador del plasminógeno) 80 veces superior. Esto significa que puede disolver coágulos más rápido y con mayor seguridad. Además, conserva 10 veces más fibrinógeno que la alteplasa, lo que reduce el riesgo de hemorragias asociadas al tratamiento.
La tenecteplasa ha sido recomendada por la Organización Europea de Accidentes Cerebrovasculares (ESO) para el tratamiento del ACV isquémico agudo, una condición que representa el 85% de los casos de ACV. El medicamento ya fue aprobado por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) en la Argentina y empezó a estar disponible en algunos hospitales. Sin embargo, su implementación generalizada dependerá de la infraestructura de los centros de salud y de las políticas de los sistemas provinciales de salud.
El equipo liderado por Sposato comenzó a usar exclusivamente esta droga en Canadá. “Decidimos dejar de usar alteplasa y migrar a tenecteplasa porque es más efectiva y simplifica los procesos de atención. Esto permite reducir los tiempos de respuesta y mejorar los resultados clínicos”, afirmó. Según el especialista, este cambio ha sido avalado por estudios internacionales que demuestran que la tenecteplasa no solo iguala los resultados de la alteplasa, sino que los mejora gracias a su facilidad de administración.

El ACV es una emergencia médica en la que cada minuto cuenta. Cuando un coágulo obstruye una arteria cerebral, el tejido comienza a morir rápidamente por falta de oxígeno. Por esta razón, los fibrinolíticos (drogas que disuelven coágulos) como la tenecteplasa son esenciales en los casos de ACV isquémico. “El tiempo perdido equivale a neuronas perdidas. Por eso, es fundamental que el paciente reciba atención dentro de las primeras cuatro horas y media desde la aparición de los síntomas”, enfatizó Sposato.
Además de mejorar el acceso a tratamientos avanzados como la tenecteplasa, los neurólogos insisten en la importancia de la prevención. Entre las medidas más eficaces se encuentran mantener una dieta equilibrada, realizar ejercicio regularmente y asistir a controles médicos periódicos.
Fuente: La Nación



