Les llama «horarios solares enzimáticos» y se refieren a los momentos del día en los que el cuerpo está más preparado para absorber nutrientes debido a la actividad de las enzimas digestivas.
Una buena alimentación es clave para rendir al máximo en todas las áreas de la vida. Comer alimentos variados, frescos y ricos en nutrientes y vitaminas es esencial; y mantener una rutina equilibrada entre la alimentación y la actividad física también. Sin embargo, poco se sabe de los horarios ideales en los que hay que comer para incorporar mejor sus componentes nutritivos.
Recientemente, el Dr Marcos Mazzuka, experto en medicina regenerativa y salud integrativa, fue invitado a participar en el podcast Tengo un plan, donde advirtió sobre el impacto de comer en horarios que no son los apropiados y puso en manifiesto la necesidad de cambiar las rutinas y los horarios para hacerlos más saludables. “Si comemos con los horarios que tenemos con España estamos fatal. Si comemos a la hora que comemos y con el exceso habitual, la mayoría de los alimentos van a quedar rezagados en el colon y se van a pudrir por falta de enzimas”, explicó.
El especialista utilizó la famosa frase “tú tienes que desayunar como un rey, almorzar como un príncipe y cenar como un mendigo” para hacer referencia a la distribución de las calorías y los nutrientes a lo largo del día, con lo que sugirió que se debe comer más temprano y en menor cantidad conforme avanza el día, especialmente antes de dormir.
Además, el especialista explicó cómo funcionan las enzimas intestinales y por qué están estrechamente relacionadas con los horarios ideales para desayunar, almorzar y cenar. “Las enzimas intestinales, proteínas que descomponen los alimentos para que el cuerpo pueda absorber los nutrientes, tienen un horario de 5 a 8 de la mañana. Después de 11 a 13:30 h y de 18 a las 20 h“, reveló. Por eso, comer en los horarios solares enzimáticos mejora cómo las personas se sienten a partir del buen funcionamiento del cuerpo por dentro.
Por último, el especialista reflexionó: “Hay un camino hacia una vida más limpia. Solo hay que seguir hábitos sencillos y, sobre todo, ser consciente de todo lo que se hace”.




