Una investigación reciente da cuenta que la incidencia de asma es un 70% mayor en mujeres que en hombres y entre un 20% y un 40% de las mujeres asmáticas experimentan un empeoramiento de los síntomas durante la menstruación.
El asma afecta a más de 200 millones de personas en el mundo. En Argentina se estima que 1 de cada 10 habitantes lo padece, y es la enfermedad crónica más común en la infancia, afectando a un 14 % de la población infantil. Sin embargo, el dato más llamativo –y quizás menos conocido– es que la patología no impacta por igual a hombres y mujeres.
Según un estudio reciente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, a partir de los 20 años la incidencia de asma es un 70% mayor en mujeres que en hombres. Además, ellas presentan síntomas más graves y requieren mayor medicación, factores que repercuten directamente en su calidad de vida.
Especialistas del Hospital Clínic Barcelona apuntan que la mayor intensidad del asma en mujeres está relacionada con las fluctuaciones hormonales del ciclo menstrual. De hecho, entre el 20% y el 40% de las mujeres experimenta un empeoramiento de los síntomas antes y durante la menstruación, un fenómeno conocido como “asma perimenstrual”.
Uno de los principales retos es que este patrón hormonal no siempre se identifica con facilidad. Muchas de las pacientes notan que sus síntomas empeoran, pero no lo asocian con la menstruación, lo que dificulta el diagnóstico, control y tratamiento adecuado. “La falta de información dificulta el acceso temprano a tratamientos avanzados, que pueden cambiar la vida del paciente”, advierte la doctora Ebymar Arismendi, neumóloga del Hospital Clínic Barcelona.
Este patrón hormonal tiene un impacto directo en la actividad de los hospitales, ya que multiplica las visitas a urgencias y las hospitalizaciones por asma. También se refleja en los datos de mortalidad por asma: en España, el 67% de las muertes por asma corresponden a mujeres, según datos recogidos en el estudio de SEPAR.
Por todo esto, desde los centros sanitarios se reivindica la necesidad urgente de incorporar la perspectiva de género a la atención de esta enfermedad. “El asma no es solo una afectación pulmonar; es también un problema de género, de información y de equidad sanitaria”, subrayan desde el Hospital Clínic Barcelona. “Comprender cómo se manifiesta en distintos grupos de población, y actuar en consecuencia, es el primer paso hacia un sistema de salud más accesible y efectivo”, concluyen.





