La ansiedad, el reflujo esofágico o el dolor muscular pueden producir síntomas similares. No obstante, debemos estar alertas a otros síntomas que pueden significar un ataque cardíaco.
La sensación de presión en el corazón es uno de los signos más reconocibles del infarto, pero no todos los dolores que aparecen en esta zona del cuerpo tienen el mismo origen. Algunas molestias provocadas por problemas digestivos, musculares o incluso por un episodio de ansiedad pueden presentar síntomas parecidos y generar confusión.
El dolor provocado por un infarto suele sentirse como una presión intensa en el pecho y puede extenderse hasta el cuello y los brazos. “El dolor en la zona del corazón, cuando está causado por un infarto, se caracteriza porque da sensación de opresión en el pecho, se nota como una losa que aprieta”, explica el doctor Manel Sabaté, jefe de la Sección de Cardiología Intervencionista del Instituto Cardiovascular del Hospital Clínic Barcelona. “Se trata de un dolor que no puede pasar desapercibido, por eso, muy a menudo las personas que lo sufren piensan que se van a morir”, señala el especialista.
Sin embargo, reconocer un infarto no siempre es sencillo. El doctor Sabaté advierte de que este dolor puede presentarse de maneras menos habituales, especialmente en mujeres, personas mayores y personas con diabetes. En estos casos, puede manifestarse como un dolor en la parte alta del abdomen o como falta de aire. Por ello, ante una molestia aguda en el pecho o cualquiera de estos síntomas, los profesionales sanitarios recomiendan buscar atención médica urgente.
Algunas dolencias producen síntomas que se confunden fácilmente con un infarto. Según el doctor Sabaté, las principales son:
1. Reflujo esofágico. El reflujo puede provocar una sensación de quemazón en el pecho, especialmente después de comer o al tumbarse. En algunos casos, los espasmos del esófago pueden generar un dolor similar al cardíaco.
2. Dolor muscular. Un golpe o esfuerzo físico pueden causar dolor en los músculos del pecho. A diferencia del infarto, esta molestia suele aparecer o aumentar al mover la zona afectada.
3. Ansiedad. Un episodio de ansiedad puede provocar dolor en el pecho y falta de aire, dos síntomas que también aparecen en un infarto. Sin embargo, que una persona tenga ansiedad no descarta que esté sufriendo un problema cardíaco.
Además, en personas jóvenes el doctor Sabaté pone el foco en otro factor: el consumo de drogas. En este caso, no se trata de un síntoma que se confunda con un infarto, sino de una posible causa. Algunas sustancias provocan espasmos en las arterias del corazón y pueden desencadenar un infarto. Según el especialista, esta es una de las principales causas de cardiopatía isquémica en este grupo de edad.



