Millones de personas de todo el mundo padecen terribles molestias sonoras, tales como silbidos agudos, cantar de grillos, murmullos y zumbidos. Si el problema lleva produciéndose durante un largo tiempo, puede suponer un grave perjuicio para los afectados, quienes llegan a padecer problemas de sueño e incluso depresión.
El ruido es un pitido molesto, pero lo que perturba no es tanto el ruido en sí, sino la propia continuidad del mismo que, en muchos casos, puede darse por largas horas. Es ahí cuando, dicen los pacientes que tuvieron casos graves de tinnitus, el síntoma se vuelve prácticamente insoportable.
El tinnitus o acúfeno es descrito por aquellos que lo han sentido como un pitido, zumbido, rugido o siseo, pero con la particularidad de no ser causado por ninguna fuente acústica externa. Quien lo sufre escucha estos ruidos en uno o ambos oídos y en algunos casos puede percibir que los sonidos están dentro de su cabeza.
Cuando el tinnitus no desaparece, lo recomendable es evaluar la audición. En muchos casos, es posible controlar completamente el tinnitus; en otros, en cambio, se convierte en una afección crónica capaz de afectar el sueño y las funciones diarias. Afortunadamente, existen alternativas para reducir sus efectos.
Algunos estudios han demostrado que afecta a entre el 10 y el 25% de los adultos y hasta el 30% de los mayores de 55 años. Es por ello que está estrechamente relacionado con la pérdida de la audición: el 85% de las personas que lo padecen también declaran haber perdido la audición, y hasta el 86% de los adultos con pérdida auditiva bilateral que deciden recibir un implante coclear tienen acúfenos.
El tinnitus, además de ser molesto, se ha demostrado científicamente que afecta significativamente a la audición. En casos en que la molestia es pasajera y dura solo unos minutos puede ser considerado normal, pero se vuelve un trastorno cuando se da de manera constante o recurrente, ya que puede causar problemas para dormir, concentrarse y realizar actividades cotidianas.
¿Cómo se genera este ruido molesto? La doctora Gayla L. Poling, del área de Otorrinolaringología de Mayo Clinic en Rochester, Minesota, dice que “se desconoce la causa del tinnitus, pero una posibilidad es que sea el resultado de un daño en las células del oído interno. Esta posibilidad nace del hecho de que alrededor del 90% de las personas con tinnitus han perdido un poco la audición a consecuencia del ruido”.
El tinnitus también puede derivar de una obstrucción por cerumen, de cambios óseos en el oído medio (otoesclerosis) o del efecto secundario de varios medicamentos. “Entre otras afecciones relacionadas con el tinnitus están las siguientes: traumatismo en la cabeza o conmoción cerebral; afecciones del oído interno, como la enfermedad de Ménière o un neuroma acústico; lesiones de la cabeza o del cuello, y problemas con la articulación donde el hueso de la mandíbula se une con el cráneo (articulación temporomandibular). La hipertensión y otros factores que aumentan la presión arterial, como el estrés o el consumo de alcohol y cafeína, pueden hacer más notorio al tinnitus.
Tratamientos
La aparición del acúfeno está asociada con la afectación de la audición pero su persistencia en el tiempo esta relacionada con la participación de otros sistemas no auditivos, relacionados con la atención, memoria y las emociones. Esto puede afectar a los pacientes en su contexto familiar, laboral y personal. Produciendo alteraciones del sueño, trastornos de ansiedad y depresión o agravando dichos síntomas si ya los padecía el paciente.
En cuanto a tratamientos, existen terapias sonoras de relajación y terapias de reentrenamiento auditivo que dan buenos resultados. En la mayoría de los casos a lo que se apunta no es a eliminar el sonido sino a dar herramientas al paciente para que aprenda a convivir con el zumbido y pueda soportarlo.
La terapia cognitivo conductual ayuda a revertir el significado negativo del acúfeno. Por otro lado la estimulación auditiva en cualquiera de sus formas ayuda a los pacientes a reconocer al acúfeno como un síntoma no significativo. Podemos realizar terapia de reentrenamiento auditivo, terapia sonora secuencial o la utilización de audífonos si la pérdida auditiva lo requiriera. Los tratamientos farmacológicos siguen en estudio, aún no contamos con un fármaco específico para el acúfeno, aunque si podemos utilizarlos para mejorar los síntomas asociados.
También, el tratamiento psicológico ayuda mediante una terapia conductual-cognitiva a aceptar que existe ese sonido y a negociar la tolerancia para aprender a convivir con eso. No disminuye el zumbido sino que trabaja la tolerancia del paciente para que lo pueda soportar. Por otro lado, las nuevas terapias sónicas o sonoras se basan en aparatos que generan un ruido contrario, lo tapan o “enmascaran” y hacen que se vaya olvidando el ruido, se produce una especie de atenuación del zumbido, muchas veces lo hace tolerable o hasta puede llegar a desaparecer.
La mayoría de los casos de tinnitus no tienen cura, pero muchas personas logran controlarlo y el objetivo casi siempre es reducir la conciencia del tinnitus. Cuando se debe a una enfermedad, el médico podría recomendar algunas medidas para disminuir el ruido, tales como extraer el exceso de cerumen, tratar una afección vascular escondida o cambiar los medicamentos si alguno de ellos contribuye al problema.
De igual manera, existen varias terapias esperanzadoras para controlar el tinnitus, tales como dispositivos de terapia musical y métodos de control del tinnitus, terapias para reentrenamiento del tinnitus que implican usar dispositivos para “entrenar al cerebro” a ignorar el tinnitus, y terapia cognitivo conductual que se enfoca en reemplazar los pensamientos negativos con positivos para modificar la reacción ante el tinnitus.






