El país del Norte es uno de los mayores aportantes de fondos a la OMS. Temen que la pérdida de su principal contribuyente impida al organismo ayudar a millones de personas y reduzca la cooperación internacional.
Una de las primeras medidas tomadas por el flamante presidente de los Estados Unidos, Donald Trump al asumir, fue retirar a su país como miembro de la Organización Mundial de la Salud, una decisión que ha sido recibida con críticas por expertos y cautela por otros actores internacionales.
Según documentos de la OMS, Estados Unidos fue en 2022 el país que más dinero le aportó, con 679,6 millones de euros, el 32,4% del total de contribuciones directas de los Estados miembros y el 20,4% de todos los ingresos de la organización, que también se nutre de donaciones de fundaciones privadas y de otros organismos.
Ante esta decisión, la OMS difundió un comunicado donde lamenta «el anuncio de que los Estados Unidos de América tienen la intención de retirarse de la Organización».
“La OMS desempeña una función crucial en la protección de la salud y la seguridad de la población mundial, incluidos los estadounidenses, abordando las causas profundas de las enfermedades, construyendo sistemas de salud más sólidos y detectando y previniendo las emergencias de salud y respondiendo ante ellas, incluidos los brotes de enfermedades, a menudo en lugares peligrosos adonde otros no pueden ir”, afirma el comunicado.
Continúa diciendo que “Los Estados Unidos de América fue uno de los miembros fundadores de la OMS en 1948, y desde entonces ha participado en la configuración y la gobernanza de la labor de la OMS junto con otros 193 Estados Miembros, en particular mediante su participación activa en la Asamblea Mundial de la Salud y el Consejo Ejecutivo. Durante más de siete décadas, la OMS y los Estados Unidos han salvado innumerables vidas y han protegido a los estadounidenses y a todas las personas frente a las amenazas para la salud. Juntos acabamos con la viruela y juntos hemos conseguido que la poliomielitis esté al borde de la erradicación. Las instituciones estadounidenses han contribuido y se han beneficiado de su pertenencia a la OMS”.
“Con la participación de los Estados Unidos de América y otros Estados Miembros, en los últimos 7 años la OMS ha implementado el mayor conjunto de reformas de su historia para transformar nuestra rendición de cuentas, nuestra costoeficacia y nuestro impacto en los países. Esta labor continúa”.
Finaliza el comunicado de la OMS expresando el deseo de “que los Estados Unidos de América reconsidere su decisión”, y poder entablar un diálogo constructivo para mantener la alianza “en beneficio de la salud y el bienestar de millones de personas de todo el mundo”.






