El Ministerio de Salud de la Nación emitió una alerta sanitaria tras detectarse un brote de la bacteria tifoidea, presente en alimentos contaminados. Las alarmas se encendieron luego de investigarse el fallecimiento de una persona presuntamente vinculado a esta infección y al menos una decena de contagios en Buenos Aires.
La fiebre tifoidea es una infección que causa fiebre alta, diarrea y una erupción cutánea. Es causada más comúnmente por unas bacterias llamadas Salmonella typhi (S typhi), que se propaga a través de alimentos, agua o bebidas contaminadas. Si usted come o bebe algo que esté contaminado, las bacterias ingresan al cuerpo. Viajan hacia el intestino y luego hacia el torrente sanguíneo. En la sangre, viajan a los nódulos linfáticos, la vesícula, el hígado, el bazo y otras partes del cuerpo.
Algunas personas pueden convertirse en portadores de la bacteria S typhi y continuar expulsando la bacteria en sus heces, a veces por años, diseminando la enfermedad.
Los síntomas iniciales incluyen fiebre, indisposición general y dolor abdominal. A medida que empeora la enfermedad, se presenta una fiebre alta (39.5°C) o superior y diarrea profusa.
Algunas personas presentan una erupción llamada «manchas rosas», que son pequeños puntos rojos en el abdomen y el tórax.
Otros síntomas que se presentan incluyen: Heces con sangre, escalofríos, agitación, confusión, delirio o alucinaciones; dificultad para prestar atención; sangrado nasal, fatiga intensa y lentitud, letargo o sensación de debilidad.

Cómo prevenir
Desde el Ministerio de Salud de la Nación recomiendan:
- Elegir alimentos seguros: leche y derivados pasteurizados.
- Evitar el consumo de alimentos que contenga el huevo crudo o poco cocido. Especialmente si se encuentra entre los grupos de mayor riesgo (niños, mujeres embarazadas, personas de la tercera edad e inmunosuprimidos).
- Separar carnes crudas (vacuna, ave o pescado) de otros alimentos en todo momento: cuando realiza las compras, al almacenar en heladera y durante la preparación de las comidas/platos.
- No lavar pollo crudo o carne cruda antes de cocinarlos ya que esto propaga gérmenes en la cocina: sólo la cocción destruirá las bacterias presentes.
- Cocinar completamente (por encima de 71°C en el centro del alimento) las carnes rojas, de ave, huevo y las preparaciones que los contengan.
- Una vez cocidos los alimentos deben mantenerse a una temperatura por encima de los 60°C, de lo contrario llevarlos a la heladera hasta el momento de su consumo.
- No dejar las preparaciones por más de una hora a temperatura ambiente.
- Mantener los alimentos elaborados con huevo crudo como la mayonesa, salsas, helados, cremas, masas de pastelería a temperaturas seguras (calientes por encima de 60ºC o refrigerados en la heladera) hasta su consumo. Tras su consumo, refrigerar los excedentes inmediatamente y desecharlos transcurridas las 24 horas.
Tratamiento
Se pueden suministrar líquidos y electrólitos a través de una vena (vía intravenosa) o le pueden solicitar que beba agua con paquetes de electrolitos.
Se administran antibióticos para destruir las bacterias. Hay crecientes tasas de resistencia a los antibióticos en todo el mundo, de manera que su proveedor verificará las recomendaciones actuales antes de escoger un antibiótico.




