Un sublinaje de ómicron causa infecciones y muertes en Asia, ya está en América y podría afectar a Europa este verano.
Las autoridades sanitarias europeas están advirtiendo que podría haber un aumento de las infecciones de COVID-19 en los próximos meses, también debido a la propagación de la nueva variante de ómicron, NB.1.8.1, o nimbus. Es más contagiosa, pero, aparentemente, menos mortal, aunque igualmente la están monitoreando de cerca.
«Estamos ante lo que parece ser un conjunto bastante estándar de recomendaciones que se están repitiendo», dijo Ajibola Omokanye, experto en virus respiratorios del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC). «Pero seguimos vigilantes”.
El hecho de que la inmunidad de la población contra el coronavirus SARS-CoV-2 ha bajado en Europa en el pasado invierno 2024-2025, probablemente debido a que hubo menos casos de COVID-19, es uno de los motivos para continuar monitoreando exhaustivamente la propagación de nimbus, explica.
Como resultado, Omokanye dice que podría haber un incremento de las infecciones en este verano europeo. Eso podría incluir casos severos que requieren tratamiento en el hospital.
El síntoma distintivo que ha llamado la atención de médicos y pacientes es el dolor de garganta intenso, descrito como si fuera causado por una “hoja de afeitar”. Este malestar puede ser muy incómodo, pero no se ha asociado con complicaciones mayores.
Los síntomas clásicos del Covid-19, como fiebre, tos y dificultad para respirar, continúan siendo los principales indicadores de infección, independientemente de la variante.
Aunque la variante Nimbus ha causado un aumento en los casos en regiones del Mediterráneo oriental, el sudeste asiático y el Pacífico occidental, expertos y la Organización Mundial de la Salud (OMS) consideran que no hay motivos para una alarma mayor.
La OMS la clasifica como una “variante bajo monitoreo” y asegura que las vacunas actuales siguen siendo efectivas contra esta.
Necesidad de vigilancia continua
El SARS-CoV-2 se está volviendo más endémico en algunas comunidades, pero «todavía no es un patógeno estacional, como la influenza”, explica Omokanye.
Pero el coronavirus todavía parece seguir propagándose y mutar de maneras impredecibles, que «subrayan la necesidad de una vigilancia continua, y de no ser complacientes con el SARS-CoV-2”, dice el experto. «Justamente del mismo modo en que no somos complacientes con el virus de la influenza o del virus sincitial respiratorio”, agrega.
Nimbus fue detectado en China a comienzos de 2025, y ya fue dominante allí a fines de abril. La subvariante NB.1.8.1 mostró un crecimiento acelerado de su circulación. Singapur también han detectado nuevos casos de esta enfermedad respiratoria. Los casos aumentaron en su mayoría en el Mediterráneo oriental, el sudeste asiático y el Pacífico occidental, según la OMS.
En Estados Unidos, la propagación de NB.1.8.1 pasó del 5 % al 33 % de nuevos casos de COVID-19 en un mes, según datos actualizados al 7 de junio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de ese país. (CDC).
En Bangladesh ya hubo muertes debido a esa subvariante en junio, probablemente debido a la falta de acceso al sistema de salud de las capas más pobres de la población, señala Omokanye. En comparación, Omokanye cita a Canadá, donde nimbus es dominante, pero sin las mismas tasas de casos ni la severidad de estos.
Sin embargo, el problema no es solamente la falta de acceso al sistema de salud: «Son múltiples factores. En primer lugar, el momento en que surge una emergencia por una variante” del coronavirus, indica. Otro aspecto es que podría haber una mayor posibilidad de disminución de la inmunidad donde ha habido baja circulación del virus durante un largo tiempo.
También es decisivo si las vacunas están disponibles en cada país o región, y «a quién se las aplican y cuándo”, dice Omokanye. «La pregunta es si la parte de la población donde se observa un desarrollo más grave de la enfermedad ha recibido las vacunas. La posibilidad de acceder a los sistemas de salud y a tratamientos de apoyo, y las diferencias locales, pueden determinar el avance de las infecciones graves en una determinada población», señala.
Según la OMS, vacunarse contra el SARS-CoV-2 sigue siendo importante, especialmente para grupos de riesgo y personal sanitario. Las vacunas se siguen adaptando a las nuevas variantes del coronavirus.







