Existen pensamientos errados sobre esta patología que se considera como un proceso inevitable relacionado al envejecimiento. Acá te dejamos cinco mitos y verdades, según la ciencia.

El prolapso de órganos pélvicos es una afección en la que el debilitamiento de los músculos de la zona provoque que órganos como la vejiga o el útero desciendan hacia el canal vaginal. Los expertos afirman que afecta a millones de mujeres, pero muchas sufren en silencio.

Una nueva encuesta de Orlando Health reveló que la mitad de las mujeres creen erróneamente que la incontinencia urinaria es simplemente una parte normal del envejecimiento. Casi un tercio piensa que el prolapso de órganos pélvicos solo afecta a mujeres mayores de 60 años, otro tercio cree que hay que haber estado embarazada para desarrollar esta afección, y una de cada tres mujeres desconoce que la cirugía es una opción.

Los médicos afirman que, si bien el parto, el envejecimiento y la genética pueden aumentar el riesgo, fortalecer los músculos abdominales y del suelo pélvico, así como buscar tratamiento a tiempo, puede marcar una gran diferencia.

De allí, consideramos necesario desmitificar esta afección tan común en las mujeres.

5 Mitos sobre el prolapso pélvico

1. «Es una consecuencia inevitable del envejecimiento»

Realidad: Si bien la edad es un factor de riesgo por la pérdida de colágeno, el prolapso no es una parte «normal» de envejecer. Muchas mujeres mayores mantienen un soporte pélvico íntegro, y muchas jóvenes lo desarrollan por factores genéticos o de estilo de vida.

2. «La única solución es la cirugía»

Realidad: El tratamiento de primera línea suele ser conservador. El entrenamiento de los músculos del suelo pélvico (ejercicios de Kegel guiados por fisioterapia) y el uso de pesarios (dispositivos vaginales de soporte) son altamente efectivos en estadios leves y moderados.

3. «Si tengo un prolapso, lo notaré de inmediato»

Realidad: Muchas mujeres tienen grados leves de prolapso y son totalmente asintomáticas. Solo se convierte en un problema clínico cuando genera síntomas como pesadez, bultos visibles o disfunción urinaria/fecal.

4. «Después de la cirugía, el problema desaparece para siempre»

Realidad: Lamentablemente, existe una tasa de recurrencia. Alrededor del 30% de las mujeres intervenidas pueden requerir una segunda cirugía en el futuro si no se abordan los factores de riesgo subyacentes (como la obesidad o el tabaquismo).

5. «No puedo volver a hacer ejercicio»

Realidad: Es un error común dejar de moverse. Lo que se requiere es una modificación del impacto. El ejercicio de fuerza controlado y actividades de bajo impacto son beneficiosos para la salud general, siempre que se evite la presión intraabdominal excesiva sin control.

5 Verdades sobre el Prolapso Pélvico

1. El estreñimiento crónico es un factor de riesgo mayor. El esfuerzo repetido al evacuar debilita el tejido conectivo y los nervios de la pelvis tanto o más que un parto difícil.

2. El número de partos vaginales influye directamente. La evidencia muestra que el riesgo aumenta significativamente con el primer y segundo parto vaginal, aunque el riesgo marginal disminuye después del tercer hijo.

3. La obesidad empeora los síntomas. El exceso de peso corporal ejerce una presión constante sobre el suelo pélvico. Perder peso ha demostrado científicamente reducir la severidad de los síntomas del prolapso.

4. Existe un componente genético claro. Si tu madre o hermana sufrieron de prolapso, tienes un mayor riesgo. Esto se debe a la calidad hereditaria del colágeno y el tejido conectivo (fascia).

5. El tabaquismo es un enemigo silencioso. Fumar no solo daña los tejidos, sino que la «tos del fumador» genera aumentos crónicos de presión intraabdominal que empujan los órganos hacia abajo.

Estadísticas: Una mirada global y local

El prolapso es más común de lo que se habla en las consultas médicas, a menudo debido al estigma o la vergüenza.

En el Mundo

Se estima que el 50% de las mujeres que han dado a luz perderán algún grado de soporte pélvico en su vida.

Aproximadamente el 11-20% de las mujeres a nivel global se someterán a una cirugía por prolapso o incontinencia antes de los 80 años.

Según la OMS, aunque no es una condición que comprometa la vida, afecta drásticamente la calidad de vida relacionada con la salud en el 40% de los casos sintomáticos.

En Argentina

Datos de sociedades de uroginecología locales indican que el prolapso representa una de las causas más frecuentes de consulta en ginecología en mujeres mayores de 50 años.

Con una población con alta esperanza de vida, la incidencia en Argentina sigue la tendencia de los países desarrollados, donde se espera que la demanda de servicios para el suelo pélvico aumente un 45% para el año 2030 debido al envejecimiento poblacional.

En Argentina, la fisioterapia de suelo pélvico ha crecido exponencialmente en la última década como alternativa a la cirugía en hospitales públicos y privados.

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