Estudios y organismos destacan que los vínculos cercanos se asocian con menor estrés, mayor bienestar psicológico y mejores hábitos de autocuidado.
Las amistades pueden tener un gran impacto en su salud y su bienestar. Pero no siempre es fácil hacer amigos o mantenerlos.
En la divulgación médica, la amistad suele describirse como un vínculo que aporta apoyo emocional, pero también apoyo práctico: alguien que escucha, acompaña, ayuda a tomar decisiones o facilita sostener hábitos cuando hay cansancio, estrés o dificultades. Bajo ese marco, la idea de que “los amigos salvan vidas” se apoya en varios mecanismos plausibles.
¿Cuáles son los beneficios de las amistades?
Los buenos amigos son buenos para su salud. Los amigos pueden ayudarle a celebrar los buenos momentos y apoyarle en los malos. Los amigos le ayudan a no sentirse solo. Los amigos también pueden hacer lo siguiente:
Aumentar su sentido de conexión, pertenencia y propósito.
Aumentar su felicidad y reduce su estrés.
Mejorar la confianza en usted mismo y su autoestima.
Ayudarle a enfrentar los momentos difíciles, como un divorcio, una enfermedad grave, la pérdida del empleo o la muerte de un ser querido.
Incitarle a cambiar o a evitar los hábitos que no son saludables. Entre ellos podrían figurar el consumo excesivo de alcohol o la falta de ejercicio.
Los amigos también desempeñan un papel importante en su salud general. Los adultos con vínculos sociales sólidos tienen menos riesgo para muchos problemas de salud. Entre ellas se encuentran la depresión, la hipertensión arterial y el peso no saludable. De hecho, diversos estudios han demostrado que las personas mayores, que cuentan con amigos cercanos y un entorno social favorable, tienen más probabilidades de vivir más tiempo que sus compañeros que tienen menos amigos.
¿Por qué es a veces difícil hacer amigos o mantener amistades?
A muchos adultos les resulta difícil hacer nuevas amistades o conservar las que ya tienen. El trabajo o el cuidado de los hijos o de los padres y las madres mayores pueden tener prioridad sobre los amigos. Puede ocurrir que usted y sus amigos se hayan distanciado por cambios en sus vidas o intereses. O quizás se haya mudado a una nuevo pueblo y todavía no haya encontrado la manera de conocer gente.
Hacer nuevas amistades y mantenerlas requiere esfuerzo. El placer, el bienestar y los beneficios para la salud que le aportan los amigos hacen que merezca la pena el esfuerzo.
¿Cómo afectan las redes sociales a las amistades?
Unirse a un grupo de chat o a una comunidad en línea puede ayudarle a hacer o mantener amistades y a sentir menos soledad. Sin embargo, las investigaciones indican que el uso de las redes sociales no siempre se traduce en una red de contactos más amplia fuera de Internet ni en vínculos en persona más estrechos con los miembros de dichas redes. Además, tenga cuidado al compartir información sobre usted y al reunirse con alguien que haya conocido por Internet.
¿Cómo puedo cultivar mis amistades?
Hacer y mantener amistades implica un intercambio mutuo. A veces, usted es quien da apoyo. Otras veces, es quien lo recibe. Hacer saber a sus amigos que son importantes para usted puede ayudar a fortalecer el vínculo. Ser un buen amigo es tan importante como rodearse de buenos amigos.
Para cultivar sus amistades, haga lo siguiente:
Sea amable. La amabilidad es la base de las buenas amistades. Considere la amistad una cuenta bancaria emocional. Cada acto de amabilidad es un depósito en esta cuenta. Ser grosero le resta valor.
Sepa escuchar. Pregunte qué sucede en la vida de sus amigos. Hágales saber a los demás que les escucha. Cuando sus amigos compartan detalles de momentos difíciles, hágales saber que comprende cómo se sienten. Sin embargo, no dé consejos a menos que se los pidan.
Comparta. Fomente la cercanía con sus amigos hablándoles abiertamente de usted mismo. El hecho de estar dispuesto a compartir sus sentimientos y preocupaciones demuestra que su amigo es especial para usted.
Muestre que pueden confiar en usted. Hágales saber a sus amigos que pueden contar con usted. Llegue a tiempo. Cumpla lo que prometa. No revele lo que le dicen sus amigos en privado.
Esfuércese. Construir una amistad estrecha requiere tiempo juntos. Intente ver a menudo a sus nuevos amigos. Mantenga el contacto con ellos entre una reunión y otra. Tal vez se sienta incómodo las primeras veces que hable por teléfono o que se reúna con ellos, pero esta sensación es más fácil de manejar a medida que se sientan más cómodos el uno con el otro.
Recuerde que nunca es demasiado tarde para entablar nuevas amistades o reencontrarse con los viejos amigos. Invertir tiempo en hacer y mantener amistades puede traducirse en una mejor salud y en un futuro más prometedor.



