No se considera más grave que otras variantes, y los síntomas son similares a los clásicos del COVID-19, como fiebre, tos, resfriado y dolor de cabeza. Sin embargo, una característica distintiva es la posibilidad de sufrir ronquera o afonía.
El Ministerio de Salud ha confirmado la detección de los primeros casos de la variante XFG de COVID-19 en el país, popularmente conocida como «Frankenstein» o «Stratus» en otros lugares. La variante fue detectada en Argentina entre marzo y julio, y ha pasado de representar el 3% de los casos secuenciados a casi la mitad de ellos.
Esta cepa, una combinación de dos subvariantes de Ómicron, ha sido clasificada como Variante Bajo Monitoreo por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Localización y situación epidemiológica
El hallazgo se realizó a través del análisis genómico de muestras tomadas entre las semanas epidemiológicas 26 y 27. Si bien los casos de esta variante se han detectado en un escenario de baja circulación viral, su crecimiento ha sido notorio en otras partes del mundo, y el informe epidemiológico nacional muestra que, en las semanas 25 a 28, más de la mitad de los casos secuenciados corresponden a XFG. El monitoreo se mantiene activo en todo el territorio nacional.
Síntomas y nivel de riesgo
Los síntomas de la variante XFG son similares a los de otras subvariantes de Ómicron, incluyendo fiebre, tos seca, dolor de garganta y malestar general. No obstante, una particularidad distintiva que ha sido reportada por los pacientes es la posibilidad de sufrir ronquera, afonía o pérdida de la voz durante varios días. Las autoridades sanitarias y los infectólogos han indicado que, si bien la variante se propaga rápidamente, no parece generar una mayor severidad en los cuadros clínicos en comparación con otras cepas circulantes. El riesgo para la salud pública se considera bajo, especialmente en personas vacunadas.
Recomendaciones
Ante la aparición de esta nueva variante, los expertos y el Ministerio de Salud han reforzado la importancia de mantener las medidas de prevención y completar los esquemas de vacunación. Se recomienda el uso de barbijo en espacios cerrados, el distanciamiento social, la ventilación cruzada de ambientes y el lavado frecuente de manos. Además, se insta a las personas en grupos de riesgo a aplicarse las dosis de refuerzo según el calendario de vacunación vigente.





