El organismo recuerda que la obesidad, que causó 3,7 millones de muertes en 2024, es una “enfermedad crónica que debe ser tratada de por vida”. Los nuevos medicamentos solo llegan al 10% de los potenciales usuarios.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado una guía de uso sobre los fármacos adelgazantes. Podría parecer un poco tarde, cuando medicamentos como Ozempic, Wegovy o Mounjaro han alcanzado una popularidad enorme, superior en muchos casos a su disponibilidad.
Pero esta guía no funciona tanto como unas instrucciones prácticas para el paciente. Sirve para revisar los estudios disponibles y concluir que hay evidencia suficiente de que un medicamento funciona sin riesgos.
El organismo dió un paso más y en setiembre de este año los incluyó en su lista modelo de medicamentos esenciales (hay 532 en la actualidad) que considera imprescindibles para crear un sistema de salud básico y universal. Marca así una posición oficial que sirve para ayudar a los sistemas de salud a orientar sus políticas públicas, empujándolos a mejorar el acceso a estas medicinas.
Según estimaciones recientes, hay más de 1.000 millones de personas en el mundo con obesidad y se proyecta que este número se duplique para 2030.
Por ello, la OMS reclama que se garantice que estos tratamientos “sean universalmente accesibles” y también “asequibles”. “Si bien los medicamentos por sí solos no resolverán esta crisis sanitaria mundial, las terapias con GLP-1 pueden ayudar a millones de personas a superar la obesidad y reducir sus efectos adversos”, ha resumido el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
La obesidad es una pandemia mundial y se asoció con 3,7 millones de muertes en todo el mundo en 2024. La irrupción de estos medicamentos ha supuesto una revolución a la hora de abordar este problema, una revolución que ahora tiene el espaldarazo explícito de la OMS. “Este posicionamiento es muy positivo”, valora Cristóbal Morales, endocrinólogo del Hospital Vithas de Sevilla que ha participado en decenas de estudios sobre estos medicamentos. “Lo más importante es el reconocimiento de que es una enfermedad compleja que debe ser tratada de por vida”.





