Se diferencia de un simple dolor de cabeza, por eso es esencial la consulta al pediatra para un diagnóstico adecuado. Mantener rutinas saludables y regulares ayuda a prevenirla.
La migraña es un trastorno neurológico que se manifiesta con dolores de cabeza generalmente intensos y que se suele asociar con sensibilidad a las luces, mareos, náuseas y a veces vómitos. Pueden durar horas, pero también días.
Si bien por lo general es una patología que afecta a adultos, también se puede dar en niños y adolescentes, afectando sus actividades diarias y su rendimiento escolar.
Algunas veces no se diagnostica fácilmente porque los síntomas pueden variar según la edad. Afortunadamente mantener ciertos hábitos saludables en el día a día ayuda a prevenir o disminuir los episodios de migraña.
Consejos para prevenir la migraña
Mantener una rutina equilibrada entre el tiempo de estudio, juego y descanso, tratando de evitar sobrecargar a los niños con exceso de actividades.
Establecer una alimentación saludable y una dieta variada, tratando de evitar los excesos de carbohidratos, cafeína y las bebidas azucaradas en general y tratando de evitar los ayunos.
Moderar el uso excesivo de pantallas electrónicas, esto incluye televisor, tablet, celular y computadora.
Generar una buena higiene del sueño, sin dormir ni muchas, ni pocas horas y tratar de evitar las pantallas después de las 20 horas.
Es importante asegurar un ambiente propicio, ya que las luces, los olores o los sonidos pueden ser desencadenantes de la migraña. Por eso, para las tareas escolares es importante priorizar la luz natural y tratar de disminuir las interrupciones auditivas.
Por último, cuidar la salud mental: entre las responsabilidades del día a día, es importante que los niños y los adolescentes tengan tiempo de autocuidado, como leer un libro, realizar actividad física o algún juego con técnica mindfullnes.
Si tu hijo o hija tiene dolores de cabeza recurrentes es importante anotarlos y consultar a un médico. El registro de estos episodios ayuda al especialista a realizar el diagnóstico y aplicar el tratamiento adecuado.






