Con el lema “8 mil millones de razones para actuar contra la obesidad”, el 4 de marzo se celebra el Día Mundial de la Obesidad, cuyo eje se centra en abordar la obesidad como un problema de salud pública a nivel mundial.
El Día Mundial de la Obesidad se celebra cada 4 de marzo y une a personas de todo el mundo para concienciar e impulsar acciones contra la obesidad. Convocado por la Federación Mundial de la Obesidad en colaboración con sus miembros globales, reúne a personas, organizaciones y alianzas para destacar la urgente necesidad de comprender, prevenir y tratar la obesidad.
En este marco, la cirugía bariátrica ofrece beneficios para pacientes con alto grado de obesidad, más allá de la pérdida de peso. Al respecto consultamos con el especialista en Cirugía General, Videolaparoscópica y Cirugía Bariátrica del Hospital Privado Salta, Dr. Martín Fernández (MP 4371).
“Para hablar de obesidad, lo primero que tenemos que hacer es saber qué es la obesidad. Para ello, nos basamos en un índice que se llama “Indice de Masa Corporal” (IMC), que se calcula de la siguiente manera: “Peso sobre Altura al cuadrado”. Según ese valor, sabemos si el paciente padece o no padece obesidad”.
El valor normal es entre 19 y 25, es decir que el peso es acorde a la altura y el paciente no padece obesidad; de 25 a 30 se considera Sobrepeso y más de 30 ya estamos hablando de obesidad, que va desde Obesidad Grado 1, Obesidad Severa y Obesidad Mórbida.
En este punto, el Dr Fernández se refirió al tratamiento para pacientes con obesidad severa a mórbida; para estos casos, lo indicado es cirugía bariátrica. “Pero como sabemos que la obesidad es una enfermedad multifactorial, causada por factores genéticos, metabólicos y hereditarios; hábitos y factores ambientales, como costumbres y tipo de alimentación y tambien factores psicológicos, el tratamiento no se centra solo en la cirugía”.
En Argentina, más del 50% de la población padece de obesidad en distintos grados. “Al ser una enfermedad crónica, lo ideal es un tratamiento multidisciplinario que incluya: médico clínico especialista en obesidad, un psicólogo, un nutricionista para mejorar hábitos alimentarios; una rutina de actividad física y finalmente la cirugía bariátrica, como un pilar más del tratamiento”, sostiene el especialista.
La obesidad trae aparejada muchas otras enfermedades como la hipertensión arterial, la diabetes, colesterol y triglicéridos altos, problemas articulares y respiratorios y también se sabe que lleva al desarrollo de distintos tipos de cáncer.
“Se estima que solo el 5% de los pacientes logra vencer la obesidad únicamente con tratamiento médico debido a la complejidad de esta patología; para el 95% restante es muy difícil mantenerse en valores normales de por vida sin otras intervenciones. Es aquí donde surge la importancia de la cirugía bariátrica”, explica el Dr Fernández.
Tipos de Cirugía Bariátrica
Existen principalmente dos enfoques respecto de las cirugías bariátricas:
Restrictivas: Achican el tamaño del estómago y se basan en una gastrectomía vertical o manga gástrica.
Mixtas: Combinan restricción con malabsorción de los alimentos que el paciente ingiere. En este caso hay dos tipos de cirugías: el bypass gástrico en Y de Roux y una técnica nueva llamada SASI (Single Anastomosis Stomach-Ileal bypass), que combina manga gástrica con un salteo de parte del intestino.
Cabe señalar que las técnicas malabsortivas requieren que el paciente tome suplementos vitamínicos y proteicos de por vida.
“La ventaja de sumar la cirugía bariátrica al tratamiento multidisciplinario es que al paciente le resulta mucho más fácil perder peso, llegar a valores normales y mantenerlo, siempre y cuando continúe con los cambios de hábitos adquiridos», afirma.
La semiglutida como alternativa a la cirugía
«Con respecto a la droga Ozempic, que está muy de moda, en realidad es la semaglutida, el nombre comercial es Ozempic, de los cuales ya hay nuevas marcas comerciales, podemos decir que esta droga es un análogo de un péptido que se segrega o se produce en el intestino: el GLP-1.
Este péptido tiene distintas funciones: estimular la secreción de insulina, lo que hace que se ingiera o se consuma la glucosa; reducir la secreción de glucagón, por lo tanto disminuye la producción de glucosa en el hígado y retrasar el vaciamiento gástrico.
Estas tres acciones hacen que al paciente lo ayude a bajar de peso. Es una droga que, usada en forma como corresponde, bajo un seguimiento médico y multidisciplinario, los resultados que se obtienen con la droga son muy buenos y logramos que el paciente baje de peso.
“No obstante, seguimos viendo que en pacientes con un índice de masa corporal mayor a 35 o mayor a 40, que son los pacientes con obesidad severa o mórbida, el tratamiento médico con semaglutida es insuficiente. Por ende, hasta el día de hoy, la cirugía bariátrica sigue siendo el tratamiento más eficiente”, concluye el Dr Fernández.






