El tratamiento podría estar disponible en un plazo mínimo de cinco años. La pérdida de cabello afecta a un 80% de los hombres y un 40 % de mujeres y empieza a manifestarse antes de los 50 años.
El final de la calvicie podría estar un poco más cerca gracias a la investigación liderada por un científico español. El experimento llevado a cabo por el dermatólogo Eduardo López Bran, jefe de Dermatología del Hospital Clínico San Carlos, de Madrid, ha logrado que ratones calvos vuelvan a tener pelo al combinar células madre con tejidos grasos.
El experimento ha consistido en tres semanas de seguimiento a ratones que tenían alopecia androgénica, que es la forma más común de calvicie en humanos, a los que se rasuró la zona en la que les faltaba pelo. Después se les dividió en varios grupos: a uno de ellos se les suministró placebo y al grupo experimental se les inyectó el futuro fármaco, que resulta de la combinación de células madre mesenquimales obtenidas del tejido adiposo y trifosfato de adenosina, una molécula que actúa como fuente de energía celular.
A los 21 días, solo a un 40% de los ratones a los que se les suministró placebo le volvió a crecer el pelo de forma natural, mientras que en el otro grupo los resultados fueron mucho más prometedores. Todos los machos volvieron a recuperar su pelo, mientras que creció al 90% de las hembras.
Eduardo López es el científico español que ha liderado este hallazgo tan prometedor. La pérdida de cabello afecta a la mayoría de los hombres, a un 80% y empieza a manifestarse antes de los 50 años. También al 40% de las mujeres a partir de los 50.
“La alopecia androgénica es un trastorno multifactorial: hormonal, genético, progresivo. Afecta emocionalmente a quien lo padece. A menudo se banaliza, pero impacta profundamente en la autoestima. Por eso buscamos soluciones que, además de efectivas, sean seguras y accesibles”, sostiene el especialista.
Cada vez hay más pacientes y más jóvenes que acuden a centros capilares. “aunque útiles, tienen limitaciones; hablamos de fármacos con efectos secundarios, láser capilar, plasma rico en plaquetas o trasplantes, que no siempre son viables o duraderos. Nuestro enfoque apunta hacia un tratamiento regenerativo, personalizado, mínimamente invasivo y con potencial a largo plazo”, agrega López Bran, al tiempo que adelantó que el innovador tratamiento podría estar disponible en un plazo mínimo de cinco años.





