Muchos pacientes llegan a la consulta de manera tardía y con síntomas que indican un nivel muy alto de glucemia, lo que implica que la enfermedad ya comenzó a afectar nuestro organismo. La importancia de un diagnóstico temprano para mejorar la calidad de vida.
El diagnóstico temprano de la diabetes es crucial para prevenir complicaciones graves y mejorar la calidad de vida de quienes la padecen. La diabetes es una enfermedad crónica que afecta la forma en que el cuerpo utiliza la glucosa en la sangre. Existen tres tipos principales: Diabetes tipo 1, Diabetes tipo 2 y diabetes gestacional.
Detectar la diabetes en sus primeras etapas permite iniciar cambios en el estilo de vida y tratamientos que pueden prevenir complicaciones a largo plazo como enfermedades cardíacas, daño renal, problemas en la vista o neuropatías. Si tiene factores de riesgo o presenta síntomas, es fundamental que consulte un médico para realizar las pruebas necesarias.
Según la Federación Internacional de Diabetes, en 2021 más de 537 millones personas adultas de entre 20 y 79 años vivían con diabetes en todo el mundo; se espera que esta cifra aumente a 643 millones para 2030 y a 783 millones para 2045.
La prevalencia global de diabetes en el adulto es de más del 10 %; mientras que en algunos países y regiones esta cifra es aún mas alta debido a factores como la urbanización, los cambios en la alimentación y la disminución en la actividad física. Se estima que por año más de 6 millones de personas mueren por causas relacionadas con la diabetes y gran parte de esta mortalidad se debe a complicaciones que surgen cuando la diabetes no se diagnostica ni se trata de manera adecuada. Un diagnóstico tardío puede resultar en daños crónicos y graves en órganos vitales como el corazón o los riñones. Por el contrario, un diagnóstico temprano no sólo mejora la calidad de vida del paciente, sino que ayuda a la carga económica y social de la enfermedad.
La especialista en Diabetología y Endocrinología, Dra. Carolina Bressan (MP 4386) explica la situación actual de Salta, que se encuentra por encima de la media nacional de casos de esta patología, con un estimado de 12,5 % de personas afectadas. “Pero este número se debe a que en Salta tenemos un mejor sistema de diagnóstico y recolección de datos de esta enfermedad, que otras provincias”, explica la especialista.
Respecto de cuáles son los síntomas que pueden ponernos en alerta para consultar al médico, la Dra. Bressan sostiene que “generalmente cuando la persona ya tiene sintomatología para el diagnóstico de diabetes, la glucemia ya está por encima de 200, y estaríamos frente a un diagnóstico tardío, porque mucho tiempo antes, la enfermedad ya venía desarrollándose en el organismo”.
Los síntomas cuando la glucemia está muy alta son: pérdida de peso inexplicable en poco tiempo; orinar más de lo normal de día y más aún, de noche; mayor apetito, en especial, de cosas dulces; decaimiento; mucha sed y visión borrosa. “Pero estos síntomas se manifiestan cuando la glucemia ya está en valores muy elevados y podrían evitarse si periódicamente hacemos un chequeo médico, sin necesidad de llegar a ese extremo”, señala.
A partir de los 40 años se recomienda un chequeo anual que incluye el análisis de glucemia en sangre, que es un análisis de rutina, económico y simple de realizar.
También los hábitos de vida nos ayudarán a prevenir la diabetes. En este punto, la Dra. Bressan mencionó una alimentación saludable, mantener un peso adecuado, hacer actividad física, no fumar, ni consumir alcohol en exceso, como medidas principales de una vida sana.



