Durante el mes de marzo, las organizaciones de la salud en todo el mundo trabajan en la concientización y prevención del cáncer colorrectal, que afecta a millones de personas. En una etapa temprana, las posibilidades de curación son superiores al 90%, y los tratamientos son menos invasivos.

El cáncer colorrectal (CCR) es el segundo cáncer más frecuente y el segundo de mayor mortalidad en Argentina. Cada año, se diagnostican más de 15.000 nuevos casos y más de 7.000 personas mueren por esta causa.

Sin embargo, este tumor es uno de los más simples de prevenir. En más del 90% de los casos, el cáncer colorrectal se origina a partir de una lesión precursora que se denomina pólipo adenomatoso. Estos pólipos, que se forman por el crecimiento anormal de las células del colon, tardan entre 10 y 15 años en transformarse en CCR. Esta progresión lenta del adenoma hacia el CCR favorece la realización de exámenes periódicos, denominados de pesquisa, para detectar y extirpar los pólipos y así prevenir la enfermedad. Además, cuando el CCR es detectado en una etapa temprana, las posibilidades de curación son superiores al 90%, y los tratamientos son menos invasivos.

Factores de riesgo y predisponentes

Los principales factores de riesgo de esta enfermedad son:

La edad (más de 50 años)

La alimentación

La genética

Historial médico

Antecedentes familiares de pólipos o cáncer colorrectal

Presencia de enfermedad inflamatoria intestinal

Estilo de vida poco saludable

La obesidad, el sedentarismo, el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol son factores de riesgo para contraer cáncer colorrectal.

Las personas más propensas son las comprendidas entre los 65 y 75 años de edad, mientras que en riesgo intermedio se encuentran las comprendidas entre los 50 y 65. Cuando se da antes de los 35 o 40 años, suele ser por una predisposición genética.

Una dieta basada en alimentos ricos en grasa y pobres en fibra, es factor predisponente a la enfermedad, aunque también juega un papel importante la cuestión genética, ya que es posible que se transmita hereditariamente.  

Tienen mayor predisposición a padecer cáncer de colon quienes tienen o han tenido pólipos de colon o recto, colitis ulcerosa, cáncer de mama, útero u ovarios. Si hay parientes de primer o segundo grado que tienen o han tenido la enfermedad, hay que efectuar estudios.

Consulta temprana

Se recomienda acudir a la consulta médica en forma temprana si:

Hay cambios en el ritmo intestinal, como diarrea o estreñimiento

Si se observa sangre en las heces

Si hay dolor o molestias abdominales

Si hay pérdida de peso sin causa aparente

Si hay falta de apetito o cansancio constante

Otros síntomas pueden ser: mareos, falta de aire, deposiciones más delgadas de lo habitual.

Prevención

En todos los tipos de cáncer existen factores de riesgo que hacen que las personas que estén expuestas a ellos tengan más probabilidades de desarrollar un tumor maligno. Se recomienda:

Evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol

Controlar el sobrepeso

Hacer actividad física regular

Llevar una alimentación equilibrada, con pocas grasas y carnes rojas,

Consumir más pescado y pollo

Consumir alimentos ricos en fibra

Incrementar el consumo de frutas y verduras, especialmente coliflor, repollitos de Bruselas, brócoli y legumbres.

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