Esta patología que consiste en un deterioro pulmonar, es una de las principales causas de muerte de nuestro país, alcanzando un 9 por ciento de los decesos anuales.
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es actualmente la tercera causa de muerte en todo el mundo, sobre todo en los países de bajos ingresos en los que ocurren el 90 % de los fallecimientos.
En Argentina, por primera vez tuvimos cifras de prevalencia de la enfermedad gracias al estudio EPOC.AR. Esta tasa alcanza el 14,5 % de las personas mayores de 40 años, pero más preocupante aún es su importante nivel de subdiagnóstico y error diagnóstico, lo que determina que la gran mayoría de las personas desconocen que padecen esta enfermedad respiratoria.
La presencia de EPOC se asoció significativamente con el sexo masculino, la mayor edad, el tabaquismo y el bajo nivel socioeconómico, así como también con el antecedente de tuberculosis.
Durante los últimos años, algunos conceptos acerca de esta patología han cambiado. En cuanto a la etiología, se destaca la presencia de otras exposiciones distintas al tabaco (biomasa, marihuana, polución, etc.). En lo que respecta al diagnóstico, además de la espirometría, otras técnicas entran en juego y ponen en jaque a la definición.
Finalmente, el tratamiento ha presentado nuevos paradigmas en la última década. La medicina personalizada va ocupando un lugar destacado y se comienza a vislumbrar la idea de que diversos acontecimientos de nuestra vida, incluso desde una edad muy temprana, pueden influir en el posterior desarrollo de EPOC.
Aún con todos los avances médicos y tecnológicos, estamos lejos de alcanzar los objetivos mínimos para el control de la patología: diagnóstico óptimo, tratamiento adecuado y reducción de la morbimortalidad.
El humo de tabaco (de fumadores activos y pasivos) es el gran responsable, ya que el tabaquismo es el principal factor de riesgo de esta enfermedad. Según el estudio, el 67% de las personas que tienen EPOC son fumadores o ex fumadores (39% fumadores y 28% ex fumadores), y la padece el 33% de quienes no han fumado nunca.
La EPOC tiene también otros factores de riesgo como la exposición a la contaminación ambiental; a polvos y productos químicos (vapores, sustancias irritantes y gases) en ámbitos laborales y la exposición a aire contaminado en ambientes cerrados (como la que ocasiona cocinar y/o calefaccionar con combustible de biomasa como carbón y leña).
Sin lugar a dudas, el tabaquismo es el factor de riesgo de mayor magnitud de esta enfermedad. La EPOC es absolutamente irreversible, por eso la mejor medida que se puede tomar para evitar sufrirla radica en que quienes fumen, dejen de hacerlo y en que quienes no fuman, jamás adquieran ese hábito no saludable.
Se estima que el tabaquismo es responsable de más de 1 millón de muertes anuales en toda América. Además, su consumo está creciendo en forma constante, sobre todo entre los más pobres, las mujeres y los jóvenes.





