Según la Organización Mundial de la Salud el tabaquismo es la primera causa de muerte prevenible en los países desarrollados, y también la causa más importante de años de vida perdidos o vividos con discapacidad.
El tabaquismo es una enfermedad crónica causada por la adicción a la nicotina y la exposición permanente a más de 7.000 sustancias, muchas de ellas tóxicas y cancerígenas.
Se calcula que sólo en Argentina mueren cada año 40.000 personas por esta causa y 8 millones en el mundo.
Dejar de fumar puede resultar difícil, más aún con el estrés social y económico añadido que ha traído la pandemia, pero hay muchas razones para dejarlo.
Los beneficios de dejar de fumar son casi inmediatos. A los 20 minutos disminuye la frecuencia cardíaca. A las 12 horas, las concentraciones de monóxido de carbono en la sangre vuelven a la normalidad. Entre la segunda semana y los tres meses, la circulación y la función pulmonar mejoran.
Aquí te dejamos cinco razones (de muchas otras más) para que decidas dejar de fumar en este momento:
1.- Fumar reduce tu capacidad cognitiva: la nicotina altera la plasticidad cerebral, afectando la concentración, la memoria y la toma de decisiones.
2.- Acelera el envejecimiento del cerebro: fumar reduce el flujo sanguíneo al cerebro, lo que puede provocar un deterioro más rápido y aumentar el riesgo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
3.- Afecta tu estado de ánimo y aumenta la ansiedad: la nicotina genera una falsa sensación de alivio, pero en realizada contribuye a ciclos de estrés y ansiedad al generar dependencia.
4.- Dificulta el descanso y la recuperación cerebral: el tabaco altera los patrones de sueño y afecta la calidad de descanso, clave para el procesamiento de la información y la reparación neuronal.
5.- Aumenta las posibilidades de padecer enfermedades graves como un infarto de corazón, un AVC, Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) o cáncer. Según la OMS, el tabaco es responsable del 10 % de los casos de ACV en todo el mundo.
Dejar de fumar mejora tu cerebro en cuestión de semanas. En sólo 3 semanas, la oxigenación cerebral mejora, aumentando la concentración y reduciendo la niebla mental





