Las empresas BioNTech y Moderna tienen proyectos avanzados que han demostrado ser eficaces contra los melanomas metastásicos y que pueden lograr la luz verde en Estados Unidos en los próximos meses.

Las vacunas de ARN mensajero, conocidas por su papel crucial en la lucha contra el COVID 19, están revolucionando el tratamiento del cáncer. Esta tecnología que se perfeccionó durante la pandemia, ahora se aplica en ensayos clínicos para diversos tipos de cáncer, como el melanoma y el cáncer de pulmón.

A diferencia de las vacunas preventivas, las vacunas de ARN mensajero contra el cáncer son terapéuticas y personalizadas. Funcionan enseñando el sistema inmune a reconocer y atacar proteínas específicas del tumor, llamadas neoantígenos, que son únicas de las células tumorales debido a mutaciones genéticas. Este enfoque permite una respuesta inmunológica dirigida exclusivamente contra el tumor del paciente haciendo que la terapia sea altamente específica y personalizada.

La primera vacuna de ARN mensajero (ARNm), que ya ha probado su eficacia en pacientes con melanoma metastásico, busca la luz verde en Estados Unidos. Se trata de la vacuna mRNA-4157, desarrollada por la empresa Moderna en colaboración con Merck.

El melanoma, un tipo de cáncer de piel particularmente agresivo, ha sido el foco principal de los ensayos clínicos de la vacuna mRNA-4157. Este tratamiento se combina con pembrolizumab, un fármaco inmunoterapéutico ampliamente utilizado en oncología. Según los resultados presentados en el estudio KEYNOTE-942, los pacientes con melanoma metastásico que recibieron esta combinación presentaron una reducción significativa en el riesgo de progresión de la enfermedad.

En términos concretos, el porcentaje de pacientes con progresión de la enfermedad o fallecimiento se redujo del 40% al 22% en los primeros dos años. Este avance ha sido reconocido por las agencias reguladoras de salud, como la FDA en Estados Unidos y la EMA en Europa, otorgando a esta vacuna designaciones que aceleran su desarrollo.

Esperanza para otros tipos de cáncer

Los avances logrados con mRNA-4157 han inspirado nuevos proyectos para aplicar la tecnología ARNm a otros tipos de cáncer. Es el caso de BioNTech, que lidera ensayos clínicos en tumores como el cáncer de pulmón, páncreas, próstata y colon.

Un caso emblemático es el de la vacuna BNT116, desarrollada para tratar el cáncer de pulmón de células no pequeñas, el subtipo más común y mortal de esta enfermedad. Este tratamiento, actualmente en ensayos de fase I, busca estimular al sistema inmunológico para atacar antígenos específicos del tumor, minimizando los efectos secundarios típicos de la quimioterapia.

Vacunas personalizadas

Uno de los mayores obstáculos en el desarrollo de estas vacunas es la identificación de los neoantígenos adecuados para cada paciente. Estos antígenos, derivados de mutaciones genéticas específicas, varían entre los diferentes tipos de tumores e incluso dentro de un mismo tumor. La complejidad del proceso, que incluye la secuenciación genética de muestras de tumor y sangre, complica y encarece la producción.

Sin embargo, los investigadores confían en que los avances en bioinformática y biotecnología permitan identificar mutaciones comunes en diferentes pacientes, lo que facilitaría la creación de vacunas genéricas. Esto no solo abarataría los costos, sino que también agilizaría el acceso a estos tratamientos.

Aunque los resultados iniciales son prometedores, los expertos destacan la importancia de ser prudentes y esperar los resultados de los ensayos clínicos en curso. Si estos resultados son positivos, las vacunas de ARN mensajero podrían abrir un abanico de posibilidades terapéuticas realmente prometedoras para el tratamiento del cáncer y otras patologías.

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